Con Claudia y Silvia en el carnaval en Merlo.
Los carnavales eran ocasiones extrañas: agresividad con baldazos y las bombitas de agua por la tarde. Paseos, disfraz y cuidadosa producción a la noche, en el corso. Por ejemplo, mis bigotes, con corcho quemado, dibujados por mamá.
Y ahora volver al de Rio. Sin bigotes.

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